De receptores a protagonistas: la metamorfosis del voluntariado inclusivo en Sevilla (2024-2026)

A lo largo de dos años, el proyecto ‘Be A Volunteer’ de COCEMFE Sevilla ha redibujado el mapa de la solidaridad en la provincia. Lo que comenzó como un sueño de cooperación europea en Budapest, floreció en los senderos del Andévalo y ha culminado en la Universidad de Sevilla, consagrando a las personas con discapacidad no como beneficiarias de ayuda, sino como el motor activo que impulsa el cambio social.

Be A Volunteer: El latido de la capacidad que transforma a Sevilla

Todo comenzó bajo el cielo de Budapest a finales del 2023. Allí, donde el Danubio actúa como arteria que conecta naciones, se gestó la semilla de lo que hoy conocemos como ‘Be A Volunteer’. Fue el punto de partida institucional, un encuentro de coordinación donde técnicos y visionarios de COCEMFE Sevilla se unieron a socios europeos para trazar una hoja de ruta audaz: ¿Y si las personas con discapacidad dejaran de ser siempre quienes reciben el apoyo para ser quienes lo ofrecen?

Esa primera chispa en la capital húngara no fue solo un trámite administrativo; fue el compromiso de dotar de «alas» a jóvenes sevillanos. En aquellas sesiones de planificación, se diseñó la estructura de un voluntariado que, lejos de ser asistencialista, buscaba el empoderamiento a través de la formación en habilidades blandas, la gestión emocional y la toma de decisiones. El mensaje era claro: la discapacidad no es una limitación para la entrega, sino una perspectiva enriquecedora para la sociedad.

Andévalo: una aventura inclusiva

El proyecto aterrizó con fuerza en la tierra, literalmente, en febrero de 2024. Las instalaciones de Andévalo Aventura se convirtieron en el laboratorio de vida donde veinte personas con discapacidad de diversos municipios de Sevilla —desde la campiña hasta la sierra— desafiaron las leyes de la gravedad y de lo establecido.

Durante 48 horas de aventura inclusiva, rostros como los de Carlos, Cristina, Salvador o Rubén demostraron que el liderazgo se fragua entre kayaks y dianas de tiro con arco. Aquella jornada no fue solo ocio; fue el momento en que el «sujeto activo» cobró vida. Los participantes, muchos de ellos procedentes del entorno rural de la provincia, descubrieron que sus manos podían sostener el remo del grupo y su voz podía guiar al compañero. El voluntariado inclusivo dejó de ser una teoría para convertirse en el sudor tras una tirolina y en la sonrisa compartida tras una velada bajo las estrellas. Allí, en el corazón de la naturaleza, se rompieron las cadenas de la sobreprotección.

La madurez del voluntario: Un cambio de piel

A medida que el calendario avanzaba hacia 2025 y principios de 2026, el proyecto se ramificó por toda la provincia. Los voluntarios de COCEMFE Sevilla pasaron a la acción en campus deportivos como el de Sitting Volley o en labores de acompañamiento a otras personas con discapacidad. El impacto emocional en sus vidas fue sísmico: el voluntariado se convirtió en su herramienta de autonomía. Pasaron de esperar en la orilla a ser los capitanes del barco.

Cada sesión formativa era un peldaño más en una escalera hacia la empleabilidad y la inclusión real. Las crónicas de este periodo hablan de jóvenes que redescubrieron sus capacidades, que se sintieron, quizá por primera vez, útiles y necesarios para su comunidad. La discapacidad física u orgánica se volvió un atributo, una «medalla» de resiliencia que aportaba un valor añadido a sus acciones solidarias.

El poder de la experiencia en el voluntariado

El viaje de dos años alcanzó su clímax emocional el pasado jueves 29 de enero de 2026. El Salón de Actos de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla se llenó de un silencio expectante que pronto se transformó en una ovación cerrada. Allí, en el marco de las jornadas sobre «Discapacidad y Medios de Comunicación», el proyecto ‘Be A Volunteer’ mostró su fruto más maduro.

Jóvenes con discapacidad como Carmen, Alfonso, Nerea, Andy, David y muchos otros, como usuarios de COCEMFE Sevilla, estas experiencias que les ha brindado Be A Volunteer, han sido un pilar fundamental en sus vidas, ha sido un contundente antes y un después, un parteaguas absoluto en sus vidas, donde se fortalecen sus capacidades formativas, sociales y relacionales que les posibilita a tener una mirada amplia sobre el voluntariado con discapacidad y además, han podido ver de primera mano cómo otros jóvenes con discapacidad de varios países de Europa, igualmente realizaban tareas de voluntariado en sus comunidades locales.

Ejemplo de lo anterior es Ana Carrasco, una joven sevillana con ataxia cuya valentía ha sido el faro de esta etapa final del programa ‘Be A Volunteer’, tomó la palabra decididamente. Con una voz que nacía de lo más profundo de su experiencia, Ana compartió cómo la figura del asistente personal y su rol como voluntaria activa le han devuelto la propiedad de su propia vida. «Gracias a este apoyo, todo cambia; me permite ser yo misma», confesó ante una audiencia de futuros periodistas y comunicadores. Su testimonio no fue una petición de auxilio, sino un manifiesto de libertad. Ana, al igual que tantos otros voluntarios que han pasado por el programa, demostró que el verdadero periodismo y la verdadera comunicación nacen de la honestidad de quienes se atreven a ocupar su espacio en el mundo.

Ser agentes de cambio

‘Be A Volunteer’ no termina en un aula universitaria ni en un informe europeo; vive en cada plaza de los municipios sevillanos donde un voluntario con discapacidad tiende su mano. Al cerrar este ciclo en 2026, nos queda la certeza de que la inclusión no es una meta, sino un camino que se hace al andar, a veces en silla de ruedas, a veces con paso lento, pero siempre con el corazón firme.

Hoy, Sevilla es un lugar más humano porque sus ciudadanos han entendido que todos tenemos algo que dar. Te invitamos a no ser un mero espectador de esta transformación. El voluntariado con y para personas con discapacidad es un puente hacia una sociedad donde nadie se queda atrás, y donde el mayor regalo no es el que se recibe, sino el que se tiene la capacidad de ofrecer. ¿Te atreves a ser el próximo motor del cambio?

Toda esta maravillosa experiencia, ha generado una gran metamorfosis en los voluntarios y las voluntarias que han participado en cada actividad, encuentro y viaje en el marco del proyecto que ha propiciado nuestra entidad COCEMFE Sevilla, donde se han vuelto más ricos en conocimientos, habilidades y prácticas en voluntariado inclusivo, porque han sabido hacer una transformación de simples y permanentes receptores de ayudas a ser verdaderos protagonistas tanto de sus vidas, entornos y familias, como de entidades y semejantes con discapacidad para seguir entrelazando una visión, una misión y una estructura de vida donde la inclusión deja de ser un discurso y se ha convertido en una realidad en Sevilla y toda su provincia.

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