El pasado jueves 26 de mayo, el Centro Social de ASAENES Salud Mental Sevilla, ubicado en Calle Carlos García Oviedo (Sevilla), acogió la celebración de un grupo de discusión en el marco del Estudio nº 1 del proyecto europeo Erasmus+ POSITIVE – Bienestar y resiliencia en el trabajo con jóvenes para el cambio social.
La actividad, coordinada por la Federación Provincial de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Sevilla (COCEMFE Sevilla), forma parte de la investigación para el estudio “Las actitudes y creencias de las organizaciones respecto al bienestar y la resiliencia de los profesionales del trabajo con jóvenes”, cuyo objetivo es comprender cómo las organizaciones sociales perciben, priorizan y apoyan el bienestar de los equipos que trabajan diariamente con jóvenes, especialmente en contextos de vulnerabilidad.
El encuentro reunió a profesionales de ASAENES Salud Mental Sevilla, personal de coordinación, personas voluntarias y representantes del ámbito juvenil, generando un espacio de reflexión colectiva sobre los desafíos emocionales, organizativos y estructurales presentes en el trabajo diario del tercer sector.
Durante la sesión, las personas participantes coincidieron en señalar que el bienestar de quienes trabajan con jóvenes es un factor esencial para garantizar una atención de calidad, especialmente en ámbitos marcados por una elevada carga emocional.
Entre las principales reflexiones surgidas durante el grupo de discusión destacó la necesidad de reconocer que las personas profesionales “no son superhéroes”, sino personas expuestas a situaciones emocionalmente complejas, que necesitan apoyo, acompañamiento y espacios seguros dentro de las organizaciones. En este sentido, se puso especial énfasis en la importancia de la seguridad psicológica, entendida como la capacidad de expresar dificultades, cansancio o malestar sin miedo a ser juzgados o estigmatizados.
Uno de los debates más relevantes giró en torno a la responsabilidad del bienestar: ¿debe recaer principalmente en la persona trabajadora o también en la organización? Aunque surgieron visiones diversas, existió un amplio consenso en torno a la necesidad de una responsabilidad compartida, donde tanto las capacidades individuales de autocuidado como las medidas organizativas desempeñen un papel complementario.
Asimismo, se puso de manifiesto la necesidad de crear espacios formales y estables de cuidado emocional, supervisión y apoyo psicológico dentro de las entidades, más allá de los espacios informales que actualmente suelen surgir de manera espontánea entre compañeros y compañeras. Las personas participantes señalaron la importancia de institucionalizar tiempos para el autocuidado, la gestión emocional y la mejora de habilidades relacionales, entendiendo estas medidas no como una pérdida de tiempo, sino como una inversión en calidad profesional y prevención del desgaste emocional.
Otro de los aspectos destacados fue la influencia del liderazgo y la cultura organizativa. En el caso de ASAENES, se valoró positivamente la evolución reciente hacia modelos de trabajo más profesionalizados y horizontales, donde la cercanía, la participación y el acompañamiento de los equipos adquieren un papel central.
El grupo también permitió abrir una reflexión más amplia sobre las dificultades estructurales del tercer sector, señalando el impacto de la financiación insuficiente, la sobrecarga administrativa y la elevada presión asistencial como factores que condicionan el bienestar profesional y, en consecuencia, la calidad de los servicios prestados. Las personas participantes coincidieron en que cuidar a quienes trabajan en el ámbito social no puede entenderse únicamente como una cuestión individual, sino también como un reto organizativo y sistémico.
Entre las propuestas de mejora identificadas destacan:
- La creación de espacios estructurados de cuidado y salud mental para profesionales
- El desarrollo de protocolos de apoyo emocional y prevención del desgaste
- El impulso de medidas de conciliación y flexibilidad
- La creación de comunidades de aprendizaje y formación continua, tanto internas como externas
El proyecto POSITIVE continúa avanzando con un objetivo claro: promover organizaciones capaces de cuidar el bienestar de sus equipos para fortalecer la calidad, sostenibilidad e impacto del trabajo con jóvenes con discapacidad y problemas de salud mental.


